La Farola de las Cuatro Estaciones de Santander

La Farola de las Cuatro Estaciones

Jose Miguel
Jose Miguel V.

La Farola de las Cuatro Estaciones es uno de los monumentos más emblemáticos de Santander, representando las cuatro estaciones del año a través de figuras femeninas alegóricas.

La Farola de las Cuatro Estaciones: Una Viajera Inquieta en Santander

Si hay un monumento con espíritu trotamundos en Santander, esa es La Farola de las Cuatro Estaciones. Diseñada con aire modernista por el arquitecto municipal Valentín Lavín y esculpida en piedra de Novelda por José Quintana, esta farola no se conforma con un solo rincón de la ciudad. Le gusta moverse, cambiar de aires, conocer nuevos espacios. Desde 1913, ha paseado por varios puntos de la ciudad, y hoy podemos encontrarla en La Alameda de Oviedo. Pero, ¡vaya recorrido ha tenido hasta llegar aquí!

Farola de las Cuatro Estaciones: Un Monumento con Pasaporte

El Ayuntamiento en 1935: Un Escenario de Época

Antes de 1906, el Ayuntamiento estaba en un edificio de la plaza Vieja, pero con el tiempo se decidió trasladarlo a un nuevo emplazamiento. Así, en un solar junto al Convento de San Francisco, se levantó la nueva sede municipal, un imponente edificio con fachadas al Mercado de la Esperanza, la calle de Los Escalantes y la plaza de Pi y Margall, donde se encontraba su entrada principal.

La inauguración tuvo lugar el 15 de septiembre de 1907, con Luis Martínez Fernández como alcalde. El arquitecto responsable del proyecto fue Julio Martínez-Zapata, quien diseñó un edificio que pronto se convirtió en un símbolo de la ciudad.

La farola de las Cuatro Estaciones en Plaza del Ayuntamiento 1935
La farola de las Cuatro Estaciones en Plaza del Ayuntamiento 1935

Si nos fijamos en la foto de 1935, podemos ver cómo lucía el Ayuntamiento en aquella época. A su derecha, aún se aprecia parte del Convento de San Francisco, y enfrente, el edificio conocido como "la casa de El Sepi", llamado así por el comercio que ocupaba su planta baja.

En ese entonces, la plaza llevaba el nombre de Francisco Pi y Margall, en honor al presidente de la Primera República Española durante el verano de 1873. En el centro de la plaza destaca una farola emblemática, conocida como "Las cuatro estaciones", que ha sido testigo del paso del tiempo y de la evolución de este rincón de la ciudad.

Si miramos la foto de 1935, nos transportamos a una época en la que el Ayuntamiento lucía una imagen muy diferente a la actual. A su derecha, el Convento de San Francisco se asoma tímidamente, como un testigo silencioso de la historia.

Justo enfrente, en la parte derecha de la foto, encontramos el edificio conocido popularmente como "la casa de El Sepi", bautizado así por el comercio que ocupaba su planta baja. Y sí, por aquel entonces, esta plaza llevaba el nombre de Francisco Pi y Margall, en honor al presidente de la Primera República (aunque su mandato duró solo un mes en 1873, vaya récord 🤯).

💡 La Farola Viajera: "Las Cuatro Estaciones"

Si hay un elemento con espíritu aventurero, es sin duda esta farola. Conocida como "Las Cuatro Estaciones", ha recorrido más calles que muchos turistas. Originalmente ubicada en el centro de la plaza, esta luminaria no ha parado quieta: la hemos visto en la Plaza de la Esperanza, luego en la Plaza del Ayuntamiento durante su remodelación en los años 80, y finalmente encontró su hogar definitivo en la Alameda de Oviedo.

Esta farola viajera comenzó su andadura en la Plaza del Ayuntamiento, cuando esta se conocía como Pí y Margall. Sin embargo, no tardó en cambiar de domicilio, trasladándose a los aledaños de la Plaza de la Esperanza, frente a su famoso mercado. Allí permaneció hasta 1983, cuando se recuperó su ubicación original tras la construcción del parking subterráneo en la Plaza del Ayuntamiento.

La farola de las Cuatro Estaciones en Plaza del ayuntamiento
La farola de las Cuatro Estaciones en Plaza del ayuntamiento

Pero la historia no terminó ahí. La reforma de la plaza la dejó nuevamente sin espacio, y tras un tiempo de incertidumbre, las figuras de Las Cuatro Estaciones han encontrado (por fin, esperemos) su hogar en La Alameda de Oviedo.

¿Las Cuatro Estaciones o una sola?

Lo más curioso de este conjunto escultórico es que, a pesar de representar a las cuatro estaciones del año, todas ellas parecen inspiradas en una sola persona: Basilisa García Herrera, conocida popularmente como Luisa. Originaria de Polanco y dueña de una belleza impresionante, fue la musa de José Quintana. Se dice que el escultor le pagó 25 pesetas por sesión. Y en Santander, las cosas se pagan con apodo: 'La Veinticinco', en honor a la tarifa de sus posados.

La Farola de las cuatro estaciones: Un Icono que Sigue en Movimiento

La Farola de las Cuatro Estaciones ha resistido el paso del tiempo y las mudanzas. Es parte de la esencia de Santander, un testigo de su evolución urbana y un ejemplo de cómo el arte puede adaptarse a la ciudad sin perder su identidad. Ahora, en La Alameda de Oviedo, parece haber encontrado su lugar definitivo. Pero con este monumento nunca se sabe... ¡quizás un día decida hacer las maletas otra vez!

 

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